El aceite de CBD es un extracto del cáñamo, derivado principalmente del tallo, las hojas y las flores. Los cultivadores de cáñamo lo cosechan después de unos 120 días, que es más o menos el final del periodo de floración. Las plantas se cortan cerca de la raíz y se dejan secar. Una vez secos, los tallos se ponen en remojo para que las fibras que contienen se ablanden y se sometan a la decorticación, que es el proceso de separación de las fibras del tallo.
Después de la decorticación, el CBD se extrae utilizando una variedad de métodos. Uno de los más seguros es la extracción con CO2, pero también pueden hacer la extracción con aceite o con etanol. Cada método tiene sus méritos e inconvenientes. Después de la extracción, el CBD contiene muchos elementos indeseables como ceras y lípidos. El extracto tiene que pasar por una destilación para eliminar estos elementos innecesarios.
Después de la destilación, el extracto se diluye con aceites base o portadores como el aceite de coco para ayudar al cuerpo a absorberlos fácilmente. De ahí el nombre de aceite de CBD. Puedes comprar aceite de CBD en muchos sabores diferentes, ya que el sabor del aceite natural tiende a ser un poco intenso. El sabor es también la razón por la que algunas personas lo añaden a los comestibles.